LOS MANGAS DE ANDRES


HOY: PRESENT
Kurumi era una nena de 10 años como cualquier otra, excepto porque era más linda que sus compañeras de clase, que le tenían envidia. Para amargarle la vida, se confabularon entre todas y, el día de su cumpleaños, ninguna le regaló nada. Desde entones, Kurumi dejó de cumplir años y hace mucho, muchísimo tiempo que mantiene su apariencia de nena de 10 años, a la que sumó una especie de superpoder. Kurumi ahora es algo así como un espíritu justiciero de los regalos. Si alguien sufre por no recibir regalos, o porque le regalan algo que le hace mal, Kurumi aparece y toma cartas en el asunto. Si alguien usa los regalos para manipular, o engañar, o sobornar, o se hace irracionalmente adicto a los regalos, o se caga olímpicamente en la gente que le regala cosas copadas, ahí viene Kurumi a imponer justicia.
Present es el título genérico con el que la mangaka Kanako Inuki nuclea todas las historias de Kurumi y los regalos. Historias que –digámoslo de una vez- son casi siempre de terror, a veces perturbador y a veces más asqueroso que comerse un feto abortado. Este primer tomo reúne 13 historias cortas, entre ellas la presentación de la serie, la historia en la que Kurumi recibe sus poderes y una historia en la que Kurumi no aparece (la brillante “La Cigüeña”). Inuki maneja perfectamente no sólo los mecanismos del terror, sino también los del realismo mágico, con énfasis en el realismo. Todo en sus historietas refleja fielemente el mundo real, de modo que cuando irrumpen los elementos fantásticos, el impacto que logra es estremecedoramente mayor.
Kurumi es una criatura sobrenatural y actúa como tal. A veces es más testigo que protagonista: da consejos sanos e imparte justicia con piedad, al estilo Phantom Stranger. Pero a veces le pinta el Spectre y comete atrocidades maravillosamente crueles contra la gente de mierda con la que se encuentra. La mayoría de las veces los personajes que interactúan con Kurumi son chicos, de colegio secundario para abajo, pero también tiene encuentros memorables con adultos, como en “Regalo de Amor”, o “El Regalo de un Pintor”. Aunque probablemente la mejor historia sea aquella en la que el mundo infantil y el adulto chocan de frente, a 140 km. por hora: “El Peluche” tiene en apenas 17 páginas, tantos momentos de tensión, tanta emoción desencadenada y tantas imágenes potentes y truculentas que podría usarse para dar cátedra de guión en cualquier tipo de escuela.
Kanako Inuki entiende que, para que el terror funcione, es imprescindible el manejo a nivel molecular de los climas y de los tiempos del relato. En el primer rubro cumple sin sobresalir, pero en el segundo realmente la descose. Todos los aspectos del dibujo de Inuki son notables, desde el trabajo de vestuario y decorados, hasta las horrendas deformaciones, su manejo de la acción, sus expresiones faciales… y a la vez todo nos remite a quien seguramente sea su mayor influencia: el maestro Kazuo Umezu, el Stephen King japonés, que desde principios de los ´70 se puso a la vanguardia del género de terror, con miles de historias cortas (y algunas sagas largas) muy en la línea de las que nos narra Inuki. Por suerte, esta mangaka no se limita a repetir los yeites del maestro, sino que aporta y mucho al género que se decidió a abordar.
En castellano se editaron tres tomos de Present, todos con varias historias cortas, y tengo para leer los Vol.2 y 3, aunque no los voy a reseñar en el blog porque supongo que se haría muy reiterativo. Los vi en varias comiquerías, así que aprovechen y búsquenlos. Están muy buenos para sumar a cualquier biblioteca comiquera, o incluso para hacer un lindo regalo ;)

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